El otro dia paseando por ahí, me acordé de los amigos de Atina Chile y pasé a visitar. Encontré este post …. no puedo estar mas deacuerdo con la persona que lo escribió….Dice que es tontera estar con la leserita del cambio de horario todos los años. Yo sé que el tema de la luz y que la calefa y la cacha de la espada…pero…¿nunca les ha pasado que les tinca qe todo es puro cuento?????
“Todos los años somos víctimas obligadas del patético ritual del cambio de hora y, más encima, por partida doble: al comenzar el horario de verano y al terminar el horario de verano. Supuestamente se hace por un “efecto beneficioso” asociado de una misteriosa forma con el ahorro de electricidad. Sin embargo, en el mundo real, las personas siempre encienden y apagan la luz en función de la disponibilidad de luz solar, de manera completamente independiente de lo que diga el reloj. ¿Para qué entonces se nos obliga a cambiar la hora? ¿Cuánto dinero supuestamente ahorramos con este ritual panteista postmoderno? Por extraño que parezca, el supuesto efecto beneficioso del ahorro de electricidad jamás ha sido demostrado. Por el contrario, cada vez son más los expertos que creen que este procedimiento sólo acarrea costos.
Me acuerdo de una asesoría que hice a una empresa de rescate médico (como HELP) en que se despilfarró una cantidad enorme de horas de trabajo y recursos monetarios para resolver el tema de registrar en la base de datos una atención hecha por una ambulancia que acude a una emergencia durante un cambio de hora, tanto cuando se resta como cuando se suma una hora. Al parecer los médicos siempre quieren estadísticas exactas y en este punto el cliente solicitó el más completo rigor, pero fue un verdadero zapato chino para los
informáticos. Este trastorno computacional es similar al del famoso “Y2K bug” (error del año 2000), con la diferencia que aquí se hace dos veces, todos los años, y, para colmo, deliberadamente y por Decreto.
Uno podría resignarse y decir: “bueno, son los costos que hay que pagar para obtener los beneficios”, pero ocurre que los estudios más serios han comprobado que el resultado neto del cambio de hora en términos económicos es perjudicial y no favorable, ya que al considerar todas las variables en juego, los costos en que el país incurre superan a los supuestos beneficios.
Por ejemplo, la Comisión Nacional de Energía, en su estudio sobre los efectos del cambio de hora, realizado en febrero de 1997, incorporó variables que típicamente no se consideran, porque son difíciles de cuantificar. Se contó, por ejemplo, con un análisis del doctor Félix Jacob, quien señaló que el cambio de hora generaba en las personas un efecto denominado Síndrome General de Adaptación, especialmente por la obligación de tener que acostumbrarse sorpresivamente a un nuevo esquema de sueño.
En mi humilde opinión, si queremos hacer un estudio económico robusto, este tipo de trastorno debe ser tomado en consideración y debídamente cuantificado. No podemos pensar que este costo sea despreciable, ya que a todas luces no lo es. Es evidente que este trastorno conduce a una mayor fatiga laboral y accidentabilidad, lo que a la larga se traduce en una baja de productividad.
Finalmente un consejo: Juan Segura no usa cajeros automáticos durante un cambio de hora.”
El blog del autor lo puede ver aqui